INTRODUCCIÓN
Ahora ya sabes lo que es la acrogimnasia y entiendes las diferencias entre ella y las diversas modalidades deportivas que utilizan elementos comunes pero con objetivos muy alejados entre sí, como el acrosport, la gimnasia artística, la gimnasia rítmica u otras trepidantes especialidades como las acrobacias en minitramp o en cama elástica.
Seguramente eres ya capaz de realizar ejercicios y movimientos que antes jamás creías poder conseguir. En la mayoría de ellos, por no decir en todos, has necesitado la colaboración de tus compañeros y compañeras. También ellos han podido progresar gracias a tu esfuerzo. Tu fuerza ha mejorado hasta el punto de permitirte realizar cuadrupedias, bancos, equilibrios invertidos, etc... y, por supuesto, te posibilita llevar a cabo ayudas a tus compañeros con total seguridad. Conoces y has vivido las sensaciones más elementales de un acróbata: equilibrio, el equilibrio invertido o múltiples y variadas posiciones poco habituales.
Pero, ¿te conformarás con estas sensaciones tan básicas? Indudablemente que no. Hay tantas posibilidades que se han abierto que ha llegado el momento de comenzar ya la exploración, o ¿es que no piensas probar cosas nuevas?
En primer lugar habrá que repasar las tareas realizadas el curso pasado para que te familiarices de nuevo con los procedimientos de búsqueda y de trabajo. Ya conoces dichas tareas, tu profesor o profesora te irán introduciendo en ejercicios y movimientos algo más complicados, con dibujos, vídeos, fotografías, etc... Vosotros deberéis ensayar y probar los modelos propuestos, resolver los problemas planteados, o crear variaciones de ejercicios presentados y nuevos movimientos.
Las dificultades crecerán, la atención tendrá que ser mayor a la hora de realizar ayudas, de coordinar los movimientos, de preparar las posiciones de salida. Probaremos todo tipo de giros, rotaciones o combinaciones y además en desplazamiento. Volteos hacia delante y hacia atrás, saltos y recepciones, caídas y construcciones grupales en constante movimiento.
Quizás sigas envidiando a los acróbatas de la bicicleta, el patín o el trapecio, pero al menos experimentarás las sensaciones que viven constantemente.
Comenzaremos por un recordatorio de apoyos básicos fundamentales: bancos, cuadrupedias, carretillas y equilibrios con orientaciones acrobáticas.
Insistiremos sobre estos elementos, pero incrementando la dificultad. Lo haremos de dos maneras: realizando ejecuciones más complejas y aumentando el número de componentes, lo que exige mayor coordinación y concentración.
También practicaremos pequeños enlaces que servirán para realizar secuencias de ejercicios o para transformaciones y quizás hasta para coreografías.